A buenas horas acepté meterme a editar un corto grabado con Red One, hemos tenido que ir aprendiendo a trompicones durante año y medio lo menos….

Acostumbrado a currar en tele y comerme mil xdcams y quicktimes en mp4 de cámaras réflex, ha sido toda una experiencia de trabajo fino que aún no ha terminado.
Con mi equipo hemos editado (hace un año o más)  y estamos haciendo (ahora, una vez insertados los planos que requieren postproducción) las correcciones de color, un flujo de trabajo que hemos conseguido desentrañar gracias a consultar internet, a nuestro amigo Mikel (maldita sea, tío, hazte un perfil en redes sociales que no hay forma de etiquetarte ni enlazarte) y a esa maravillosa herramienta que es Automatick Duck, plugin gratuito e imprescindible.
Editar en Final Cut con los Pro Res y luego reenlazar con los archivos R3D originales parece un proceso sencillo cuando ya lo has hecho, pero hay que aprenderlo.
Y luego ver a Álvaro Martín Blanco aprovecharse de la facilidad con la que el After Effects se mete a retocar los archivos RAW es una gozada, sobre todo cuando uno suele tirar del Magic Bullet Quick Looks para que los clientes se queden satisfechos. Un After Effects con un Color Finesse bien afinado hace maravillas.

El RAW es maravilloso, como un trozo de Selva Negra bien rica para los que acostumbramos a comer chocolate directamente en tableta.

Más detalles sobre el corto, próximamente….